El regalo de la incertidumbre.

No creo que sea algo malo relajarse. A veces es necesario sentarse a pensar los próximos movimientos. Disfrutar. No pensar en nada. Esa es la mejor manera de avanzar cuando llegas a un momento en el que no sabes muy bien donde quieres estar. La incertidumbre no es mala.

Creo que nunca he tenido un problema de estrés con la incertidumbre. Siempre que he estado muy ocupado lamentaba la imposibilidad de sentarme a leer, a ver series, a hablar con mis amigos durante horas, jugar a grandes videojuegos que quería probar.

Recuerdo otra etapa maravillosa como esta, desde mediados de 2011 a mediados de 2012. Un año de aprendizaje que me vino muy bien para la etapa posterior, para los 3 años que he dedicado en cuerpo y alma a Podemos y que tan exhausto me han dejado.

No sé que es lo que me depara el futuro, ¿y sabéis lo mejor? Me encanta.

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